Reflexiones y preguntas sobre el duelo
“...Y espero que pronto se consolará UD. de mi muerte, y me permitirá seguir viviendo en su recuerdo amistoso, la única clase de inmortalidad que conozco.”
Sigmund Freud
Reflexiones
1. Se trata de una crisis existencial, la más severa que pueda afrontar el hombre.
2. Es un sentimiento permanente que no debe convertirse en un sufrimiento permanente.
3. Difícil de compartir con quien no lo ha vivido
4. Es un proceso activo que requiere de nuestra participación.
5. Es el compromiso y la responsabilidad de sostener en nuestra memoria y en nuestro corazón, el vínculo amoroso.
6. No es un conjunto de preguntas, es una respuesta.
7. La respuesta siempre es ética, ya que la ética es una manera de actuar frente a los interrogantes que la vida nos plantea.
8. El reencontrarle un sentido a la vida es cumplir con la segura voluntad del ausente.
9. Lamentarnos permanentemente sólo nos relaciona con nuestras debilidades y nuestro egoísmo, no con el ausente.
10. Debemos admitir que la muerte no es ausencia, sino una presencia distinta.
11. No se busca la sustitución del objeto sino la recuperación del mismo en una dimensión distinta.
12. El duelo debe ser la respuesta comprometida, solidaria, libre y digna que nuestros muertos merecen.
13. Nadie es la misma persona, a partir de la pérdida.
14. Con respecto al duelo deben evitarse los consejos, ya que el camino a seguir será elegido de manera personal.
15. No es una enfermedad, por lo que la ciencia no puede curarlo.
16. Sin embargo, los sentimientos negativos[1] que no puedan ser superados, pueden enfermarnos.
Preguntas
¿Qué se duela en el duelo?
¿Nos permitimos volver a estar serenos y dispuestos a vivir?
¿Es posible un crecimiento personal a partir del duelo?
¿Influye el paso del tiempo en el proceso de un duelo?
¿Hay algún obstáculo emocional que le impida a su duelo, seguir su proceso normal?
¿Su sistema de creencias, facilita o dificulta el proceso de un duelo?
¿Cómo definiría una “crisis existencial?
Otros duelos o pérdidas que no sean de hijos, ¿Pueden generar una crisis existencial en el doliente?
¿Existe un final de duelo?
[1] Se trata de la envidia de la felicidad ajena, de la culpa, de la rabia, de la búsqueda de culpables, de un inútil sentimiento de fidelidad al ausente, de la idealización, de no poder aceptar la irreversibilidad de los hechos, de centrarse en su propio sufrimiento y quitarle el protagonismo al ausente.